| IV - EL EMPERADOR | |
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Descripción de la carta. Un hombre con barba y bigote, con cierta edad, sentado sobre un trono. Sobre su cabeza pesa una especie de corona modesta. Su mano derecha sostiene un cetro del poder como el de La Emperatriz, y su mano izquierda ciñe su cinto. Bajo esta mano -la intuición- aparece su escudo -la autoridad- apoyado en el suelo, el cual lleva un águila, como el de La Emperatriz. De su cuello cuelga una cadena terminada en una especie de amuleto. Uno de sus pies está cruzado sobre el otro, de forma relajada, lo que parece indicar que se va a levantar, pero antes reflexiona. Además, no está totalmente sentado, sino apoyado. Bajo su pie izquierdo crece una planta. En el fondo no aparece nada, resaltando así su grandeza de dominio. Su ropaje es azul, cubierto por un jubón rojo: la pasión y la energía están por encima de la espiritualidad. Significado de la carta en posición normal. El Emperador es la representación masculina, y su presencia indica un control y poder sobre el terreno material y sobre los elementos. Pero debe tener un conocimiento sobre este terreno a través de una conducta ejemplar: la maduración mental. El Emperador es un hombre fuerte, con la constancia firme para conseguir sus metas y propósitos. Es culto, competente, perseverante en sus ideas y poco favorable al cambio. Por ello, representa la riqueza, la estabilidad, la solidez, la plenitud, el acceso a un poder o el mantenimiento de éste. Controla su autoridad a través de su inteligencia. Es el hombre que reflexiona y decide antes de actuar. Significado de la carta en posición invertida. Inmadurez, indecisión, incapacidad de enfrentarse a los problemas y a las emociones mezquinas, carácter débil y voluble, ruptura del equilibrio, pérdida de bienes, sin fuerza, hostilidad, tiranía, absolutismo, pérdida de posición, deshonor, enemigos poderosos. Temas relacionados. Madurez mental, firmeza, fuerza estable, poder, realización. |